Un país para todos

El comienzo y no el final de la transformación: octubre 2, 2008

Filed under: Desigualdad y pobreza — unpaisparatodos @ 7:10 pm

Derrotar la pobreza apoyándose en la movilización productiva de los pobres

La pobreza en el siglo XXI es inexcusable. Constituye un hecho ética y políticamente inadmisible. Sabemos cómo solucionarla y existen suficientes recursos movilizables para afrontar, al menos, sus dimensiones más críticas: la indigencia, la desnutrición materno-infantil, el abandono de los ancianos, el desempleo masivo, la pobreza sanitaria y educacional. Pero falta la decisión social de enfrentarla y la determinación de colocar esta voluntad en el centro y no en los márgenes de la agenda política de nuestro tiempo. La erradicación de la pobreza extrema es, quizás, una de las más importantes políticas de Estado que una sociedad contemporánea puede y debe adoptar.

 

Sin embargo, la pobreza es un fenómeno que persiste y se reproduce. ¿Por qué no se movilizan gobiernos, partidos políticos, opinión pública para adoptar soluciones más efectivas? ¿Por qué aceptamos esa falacia que sentencia que primero debemos crecer para después -un después siempre postergable- resolver la pobreza? ¿Por qué no amalgamar estructuralmente en una estrategia integrada y potente los esfuerzos para crecer y movilizar productivamente a los sectores pobres?

 

Es imposible construir países vigorosos, con proyección, sin resolver de una vez la activa participación productiva de nuestras mayorías hoy rezagadas o excluidas. Es un tema ético pero también económico, social y político. No se trata de repartir ayuda para sostener fuera de la indigencia a millones de personas. No es ése el enfoque, ni mucho menos el problema. Lo que está en juego es la opción de ofrecer nuevas oportunidades para que esas voluntades puedan sumar toda su contribución a la suerte de nuestros países: posibilitar que se utilice plenamente la capacidad de trabajo y de creatividad que anida en todos y en cada uno de nosotros. Sería un derroche inconcebible y una grosera negligencia no aprovechar nuestro propio talento y determinación.

 

Los sectores de bajos ingresos que viven en condiciones de muy pobre calidad de vida conforman la mayor parte de la población. Lejos de constituir un “problema”, son las víctimas del modo perverso en que funciona el sistema económico. Lo dramático de esto es el altísimo costo social que genera. Lo más absurdo es que en esos sectores descansa una enorme capacidad productiva y de accionar social que está siendo completamente desaprovechada. Hoy el desafío es movilizar esa energía y aplicarla productivamente para enfrentar los problemas de pobreza y aportar sustentabilidad a la propia dinámica de crecimiento de nuestras naciones. La movilización social y productiva de la población de bajos ingresos es un elemento crítico para lograr un desarrollo vigoroso y sustentable del conjunto de nuestras sociedades.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s