Un país para todos

Crisis Internacional: Ajustar el rumbo y mejorar el funcionamiento sistémico. mayo 26, 2009

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 6:14 pm

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Introducción

Si el colapso económico internacional se hubiese producido porque tan sólo se

trabó el buen funcionamiento de la maquinaria económica, la solución sería de destrabar lo que fue trabado,”quitar los palos de la rueda”. De ese modo el sistema pre-existente se recuperaría y al volver a funcionar iría resolviendo los problemas que hoy sufrimos, incluyendo la extendida recesión y desocupación.

Esta es la esencia de una mirada funcionalista de la crisis. Habría que decir que
son muchos los “palos” que traban el buen funcionamiento de la maquinaria económica y que, en principio, nada impediría intentar retirarlos de modo de devolver el vigor y la efectividad perdidas. Pero ocurre que esto no es sencillo de lograr no sólo porque las
trabas funcionales son numerosas, sino porque además están estrechamente vinculadas con variados intereses que pugnan entre sí para lograr reproducirse. De todos modos será siempre muy positivo desplegar los mayores esfuerzos por mejorar nuestra forma sistémica de funcionar.

Otras miradas observan que no fue tan sólo el mal funcionamiento de la
maquinaria económica el generador de los problemas contemporáneos, sino muy especialmente el rumbo sistémico que orienta la marcha. La maquinaria económica, que es conducida por personas y organizaciones que cuidan sus intereses particulares, se ha encaminado en una dirección que tiende a producir desastres ambientales, graves
conflictos sociales y seria inestabilidad política.

Es éste un tema complejo que entrecruza lo económico con lo político, lo social, lo ambiental e involucra a un buen número de factores. Entre ellos hay un factor que nos involucra a todos y que no suele ser tenido muy en cuenta al considerar la génesis y el desarrollo de la presente crisis: la alienación en la que muchos hemos caído en cuanto a la significación que asignamos a lo que somos y a lo que hacemos. Esta alienación, que trasciende el ámbito de la filosofía y de la psicología individual, se proyecta sobre la marcha del sistema global conduciendo a un compulsivo consumismo, a la destrucción inmisericorde del medio ambiente, a una acumulación desenfrenada de ingresos, a la exacervación del egoismo que lleva a ignorar a los rezagados y a los indigentes que son mayoría en este mundo.

En los capítulos que siguen se analiza una maquinaria socioeconómica de
imperfecto funcionamiento que es conducida hacia un rumbo desbalanceado que afecta al planeta en su conjunto. Frente a esto se plantea el doble esfuerzo de ajustar el rumbo y, en simultáneo, mejorar la efectividad de nuestra forma de funcionar.

Temario

Introducción

Capítulo 1 Raíces estructurales y funcionales de la crisis

Capítulo 2 Crisis internacional: ajustar el rumbo

Capítulo 3 Encarando la crisis: estampida y soluciones

Capítulo 4 Salir de la crisis hacia un mejor funcionamiento sistémico

Capítulo 5 Crisis en Estados Unidos: sugerencias desde el Sur


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Futilidad de salvatajes que no transformen la forma de funcionar

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:37 pm

La implicación de demostrar el papel que tuvo la concentración de los ingresos sobre la aparición de la crisis es la futilidad, o cuando menos insuficiencia, de aquellas medidas que no sean capaces de transformar la forma de funcionar concentradora de nuestras economías. No tiene sentido adoptar costosas estrategias de rescate económico sin generar con esos recursos una sólida base de ingresos genuinos en los consumidores y nuevas oportunidades de inversión en la economía real.

Por cierto que inyectando ingentes recursos los problemas podrían atemperarse por un tiempo a pesar de la insuficiencia de una mala estrategia pero, si con ello no se lograse cambiar la dinámica que conduce a la crisis, tarde o temprano la situación tenderá a reproducirse. De ese modo los esfuerzos terminan siendo infructuosos, particularmente para quienes les toca financiar en última instancia los salvatajes, que suelen ser los mismos perjudicados por el proceso concentrador.

Las medidas correctoras que verdaderamente pueden ayudar a superar la presente crisis son aquellas que logren construir una efectiva transición hacia una acumulación no concentradora. Existen muchas y variadas medidas capaces de lograr estos resultados Entre otras las siguientes:

  • Macro políticas para abatir desigualdad y sostener el crecimiento en materia fiscal, de gasto público, de estabilidad monetaria, de canalización del ahorro hacia la inversión real, de promoción de exportaciones.

  • Iniciativas mesoeconómicas de empresas líderes de redes productivas tendientes a fortalecer sus cadenas de valor, asegurando una justa distribución de resultados entre quienes las conforman y optimizando los efectos secundarios en otros actores de sus decisiones estratégicas.

  • Acción directa de apoyo a la base de la pirámide socio-productiva a través de canalizar conocimiento de excelencia, financiar formación de capital, asistir en el desarrollo de la gestión, concebir buenas estructuras de negocios y facilitar el acceso a mercados.

Vale evaluar las medidas de emergencia a la luz de estas perspectivas.

Roberto Sansón Mizrahi
© copyright Opinión Sur, 2009
http://www.opinionsur.org.ar

 

El impacto de la concentración en la crisis

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:35 pm

Un primer impacto es que la concentración conduce a la segmentación de la demanda. Los sectores favorecidos, ya cubiertas sus necesidades básicas, desarrollan una demanda conspicua. Esta demanda envía señales al aparato productivo para que produzca esos bienes y servicios, con lo que se asigna en forma ineficiente el ahorro nacional al tiempo que se generan intereses comprometidos con ese patrón de consumo y de concentración. A su lado coexisten sectores de bajos ingresos que no logran satisfacer sus necesidades básicas y representan una demanda muy disminuída. Por su parte los sectores medios cubren sus necesidades básicas y, cuando les quedan saldos disponibles, en general reproducen inducidos por la publicidad buena parte del patrón de consumo superfluo.

Los sectores beneficiados por el proceso concentrador acumulan enormes excedentes financieros que requieren ser reciclados. El sistema financiero crea sofisticados productos para absorberlos en colocaciones cada vez más alejadas de la economía real. Para captar esos recursos los operadores financieros compiten en tasas de retorno ponderadas por el riesgo inherente a cada transacción. Los mayores retornos se logran con audaces ingenierías financieras y cierto encubrimiento de los riesgos implícitos, como ocurrió con los prestamos hipotecarios “subprime” y las tarjetas de crédito.

Frente a estos desajustes una solución orgánica para mantener el crecimiento es abatir la concentración amplíando el mercado consumidor y generando nuevas oportunidades de inversión en la economía real. Sin embargo no se escoge esta ruta sino que se procura seguir funcionando sin alterar la concentración: en lugar de ampliar ingresos genuinos se provee financiamiento. Después de algunos ciclos crediticios en los que las deudas de los consumidores crecen a tasas mayores que sus ingresos, se desemboca inevitablemente en una situación de sobre-endeudamiento que, asociada con el reciclado financiero de los recursos excedentarios, termina cebando una bomba especulativa que desemboca en una destructora y penosa explosión.

Roberto Sansón Mizrahi
© copyright Opinión Sur, 2008
http://www.opinionsur.org.ar

 

Funcionamiento económico trabado por la desigualdad

Filed under: Desigualdad y pobreza — unpaisparatodos @ 4:22 pm

Un crítico factor que traba el funcionamiento económico es la creciente desigualdad que existe entre países y, dentro de cada país, entre sectores sociales. La desigualdad es generada por un particular proceso de acumulación sesgado hacia la concentración.de la riqueza; con lo cual señalamos que hay distintos procesos de acumulación: unos generan una agresiva concentración de la riqueza y otros una menor o muy reducida concentración.

Pareciera que todo proceso de acumulación tiende casi naturalmente a la concentración a menos que decisiones exógenas al sistema económico intervengan para compensar esa tendencia. Esas decisiones desconcentradoras son tomadas por diferentes actores.

Las más significativas son las que se toman a nivel de gobierno para redistribuir el flujo de ingresos, entre otras las decisiones referidas al nivel y la distribución de la carga impositiva, a la asignación del gasto público, a la política monetaria y de acceso al crédito, a las formas de canalizar el ahorro nacional hacia distintos tipos de inversiones, a la adopción de regulaciones sociales y ambientales.

También inciden sobre el tipo de acumulación prevaleciente las decisiones que toman las empresas, en particular las que lideran cadenas productivas, en materia de salarios, precios, tecnología, fuentes de aprovisionamiento y destino de sus productos. Estas decisiones estratégicas tienen efectos primarios que impactan la propia empresa pero también efectos secundarios sobre otros actores económicos de las comunidades en las que operan. Evaluar estos efectos secundarios y ajustar las decisiones estratégicas para maximizar su impacto positivo son los pilares de lo que denominamos responsabilidad mesoeconómica de las empresas líderes de cadenas productivas.

El hecho es que, por diversas circunstancias políticas y económicas, el proceso de acumulación que prevalece en nuestros países tiene un fuerte carácter concentrador. Esto condiciona el funcionamiento del sistema económico y termina impulsando la dinámica que conduce a una crisis.

 

Ajustar la estructura y la forma de funcionar mayo 22, 2009

Filed under: Crisis Internacional,Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:27 pm

Hablar de una sociedad inclusiva en medio de la crisis podría sorprender y, sin embargo, exclusión y crisis están estrechamente vinculadas. Uno de los principales factores estructurales causantes de la presente crisis global ha sido el proceso de creciente concentración de la riqueza. Está claro que no fue el detonante de la crisis (ese papel le correspondió a la debacle del sistema financiero) pero ayudó a crear el escenario en el que terminó desatándose la crisis. La concentración de la riqueza segmentó la demanda entre los afluentes y los demás (con toda la gradación entre sectores medios, bajos e indigentes). Se generó así la paradoja de tener lado a lado un consumo conspicuo o superfluo y otro orientado a cubrir necesidades básicas de las mayorías poblacionales. Para poder seguir funcionando sin producir transformaciones estructurales que abatiesen el proceso concentrador, el sistema económico acudió a dos soluciones funcionales que no hicieron sino cebar la bomba: por un lado viabilizaron el sobre-endeudamiento de consumidores sin respaldo de ingresos genuinos y, por otro, canalizaron los excedentes que se fueron concentrando hacia actividades financieras especulativas cada vez más distantes de la economía real.
La crisis hace más evidente aún que es necesario ajustar el rumbo. Se trata de promover una dinámica virtuosa que se sostenga a sí misma, comenzando por introducir cambios en nuestra forma de funcionar de modo de generar transformaciones en la estructura socio-econónima que, a su vez, sostengan y profundicen la mejora en el funcionamiento sistémico.
Cuando hablamos de ajustar la forma de funcionar nos referimos a tomar medidas y adoptar políticas con impacto macro y no tan sólo proponer programas especiales de atractivo perfil pero poca significación. No queda márgen para la cosmetología política de cambiar algo para que nada cambie. Aunque sigan existiendo incautos a quienes se puede engañar, la propia dinámica social y económica termina siendo inexorable; la crisis habla por sí sola.

Roberto Sansón Mizrahi
© copyright Opinión Sur, 2008
http://www.opinionsur.org.ar

 

Transitar un camino propio

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:24 pm

Con la crisis las estructuras prevalecientes se debilitan, lo cual puede al final de cuentas ayudar. La lava funde cimientos y haríamos bien en no reconstruir aquello que ocasionó la destrucción. Se abren oportunidades para desarrollar soluciones adecuadas a nuestras circunstancias, en lugar de replicar fórmulas que fueron diseñadas para otras realidades. Con prudencia y creatividad podemos construir nuestra propia trayectoria de desarrollo sustentable.
La homogeinización del pensamiento estratégico fue desastrosa para los países del sur; llevó a importar visiones, agendas, soluciones que no se corresponden con nuestros intereses y singularidad; redujo la gama de opciones y mutiló nuestra creatividad. Es imperioso que recuperemos a pleno la capacidad de pensar y de innovar. Aquellas usinas de ideas, análisis, valoraciones, recomendaciones, consagradas por fuertes grupos de interés, son apenas una de varias posibles perspectivas; tienen el derecho de seguir aportando lo suyo pero de ningún modo presumir que lo hacen desde “la verdad”. Sus puntos de vista deben tamizarse con los de nuestros analistas, pensadores, científicos, filósofos, líderes espirituales. No se habla de cerrarse al mundo para regresar a un peligroso parroquialismo, pero sí de confiar más en nuestros criterios de modo que las opiniones externas enriquezcan, no sustituyan, nuestro interpretar y nuestro decidir.
Esto es aún más acuciante en el contexto de la aceleración contemporánea donde fijar el rumbo adquiere mayor preeminencia que la sola generación de potencia, cuando necesitamos diseñar alertas tempranas para detectar desvíos y efectos no deseados, requerimos adoptar más efectivos mecanismos de regulación y escoger liderazgos fogueados en conducir con la velocidad requerida para acompañar los rápidos cambios de circunstancias.
Transitar un camino propio exige coraje para adentrarse en una senda singular, donde el rumbo y la forma de funcionar es producto directo de nuestra decisión y determinación. Eso sí, riesgos y oportunidades hacen parte de la misma mezcla.

Roberto Sansón Mizrahi
© copyright Opinión Sur, 2008
http://www.opinionsur.org.ar

 

Unirse

Filed under: Crisis Internacional — unpaisparatodos @ 4:19 pm

El factor más crítico para encarar la crisis no es económico sino político y social: necesitamos aunar esfuerzos, unirnos para enfrentar los desafíos y trabajar con éxito las nuevas oportunidades. Nos hemos desgastado por demasiado tiempo con antagonismos que drenan energía y afectan la agilidad para reaccionar. No tiene sentido demonizar al adversario y dirigirse al otro desde la verdad que, por supuesto, siempre es la nuestra. No enriquece sino empobrece a la sociedad el canibalismo político. Debemos parar esto; las mezquindades son ya un peso muerto insostenible.
Se impone un liderazgo unificador; hábil para alinear intereses y necesidades. Quien no sepa, no quiera o no pueda hacerlo debe ser castigado en las urnas. No hay más espacio para el todo o nada; se requieren concesiones mutuas para establecer acuerdos de corto y mediano plazo; que sean tranparentes, sin trucos y con salvaguardas para preservar objetivos en caso se produjesen desvíos por cambios en las circunstancias. Se pretende franqueza y se busca una justa distribución de resultados al margen de amiguismos y de cualquier tipo de clientelismo. La intermediación política es útil en la medida que sus intereses no afecten los de la población en su conjunto. Algunos políticos nos quieren convencer que si su facción accediese al gobierno la cosa sería muy distinta; pero nos hemos cansado de comprobar que el sólo cambio de caras no resuelve nuestros problemas.
Tenemos los líderes que tenemos y con ellos toca avanzar. No se improvisa en política y neutralizar gobiernos más que aportar, resta. En verdad es preferible una solución sub-óptima pero positiva y que pueda implementarse de inmediato, que otra eventualmente superior pero incierta en cuanto a si podrá finalmente ejecutarse. El foco debiera ser sincerar y alinear intereses, necesidades, valores, utilizando toda la gama de modalidades para construir acuerdos pluripartidistas que puedan sostenerse. Habrá después tiempo para evaluar quiénes trabajaron para facilitar nuestra unión y quiénes para obstaculizarla.

Roberto Sansón Mizrahi
© copyright Opinión Sur, 2008
http://www.opinionsur.org.ar