Un país para todos

Una crisis es evitable julio 27, 2009

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 2:31 pm

Está claro que es posible evitar que el funcionamiento económico desemboque en una crisis. Esto va más allá de regular con propiedad los mercados financieros, lo cual por cierto es necesario realizar. Ocurre que cuando hay fuerzas económicas desatadas que golpean los límites de sustentabilidad del sistema económico, no basta con fortalecer defensas sino que también se impone desactivar esas fuerzas que son sociales y no naturales. Se requiere trabajar un crecimiento orgánico que evite los efectos traumáticos de la desigualdad generada por procesos concentradores. Entre otros factores, habrá que procurar que los ingresos de los consumidores acompañen el crecimiento de la oferta de bienes y servicios. Ello contribuirá a sostener el crecimiento, nunca exento de desajustes y turbulencias propios de sistemas complejos donde interactúan millones de actores. Esas tensiones pueden ser “absorbidas” en el contexto de un crecimiento orgánico; es decir, cuando no se sobrepasan los límites de sustentabilidad.

Pero muchas veces los mercados no logran asegurar un crecimiento orgánico sostenido ya que diversas variables tienden a dispararse por fuera de las proporciones requeridas para un crecimiento relativamente balanceado. Es ahí donde se impone enrumbar el funcionamiento económico asegurándole efectividad y sustentabilidad. Pueden usarse para ello una infinidad de políticas, mecanismos e instrumentos. Esta batería de medidas incluye eliminar la regresividad de los sistemas tributarios y abatir la evasión, aplicar una más justa y efectiva asignación del gasto público, una política monetaria que asegure estabilidad de precios, regule la intermediación financiera y facilite el acceso al crédito, canalizar el ahorro nacional de modo que también posibilite la formación de capital a nivel de la base del aparato productivo, implementar acciones directas de apoyo a los pequeños productores en materia de conocimientos, contactos, acceso a mercados y moderna ingeniería de negocios, promover un trabajo integrador de las empresas líderes de cadenas productivas con proveedores, distribuidores y clientes ejerciendo a plenitud su responsabilidad mesoeconómica.

Roberto Sansón Mizrahi
© copyright Opinión Sur, 2009
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El camino hacia la crisis

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 2:30 pm

El diagnóstico de porqué estalló la crisis parte señalando que el sistema financiero tuvo un pésimo comportamiento y facilitó que sectores sin capacidad de pago se endeudasen. Lo que no se explicita lo suficiente es el conjunto de circunstancias que hicieron posible ese comportamiento.

En mi criterio uno de los factores que generaron la crisis fue el desfasaje que se había producido entre la tasa de crecimiento de la oferta productiva y la tasa de crecimiento de quienes absorben esa producción (la demanda efectiva). Esto fue el resultado de un crecimiento concentrador que generó mayor desigualdad en casi todas las economías del mundo, lo cual afectó el crecimiento “orgánico” del sistema económico (un crecimiento relativamente balanceado de sus principales variables).

La desigualdad implica varias cosas. Por de pronto un rezago en los ingresos de sectores medios y bajos respecto al crecimiento de la producción, lo cual produce un desacople entre la masa de bienes y servicios que un vibrante aparato productivo está en capacidad de producir y lo que la demanda es capaz de absorber. Esta brecha genera tensiones que si adquieren dimensión sistémica ya no logran ser resueltas por la dinámica económica y requieren de la intervención de reguladores y timoneles políticos que, si no reaccionan tomando a tiempo decisiones que van más allá de lo puramente funcional económico, se traba el funcionamiento de la maquinaria económica y estallan las crisis.

La desigualdad implica también una creciente concentración del ahorro. Según como se canalice el ahorro se estará generando un tipo u otro de inversión. La concentración del ahorro se dió al mismo tiempo que se angostaban las oportunidades de inversión en la economía real debido al rezago de la demanda, lo cual indujo el desvío de ahorros hacia productos financieros especulativos con mayores retornos pero también altos riesgos, disimulados a través de esquemas de derivación. Esta dinámica llevó a desdibujar los límites éticos y dar paso a audaces aventuras cuasi-delictivas o plenamente delictivas que contribuyeron a generar las condiciones que llevaron a la crisis.

Roberto Sansón Mizrahi
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Rumbo y funcionamiento

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 2:28 pm

Si el colapso económico internacional se hubiese producido porque se trabó el buen funcionamiento de la maquinaria económica, la solución pasaría por destrabarla: el sistema pre-existente se recuperaría y al volver a funcionar iría resolviendo los problemas que hoy sufrimos, incluyendo la extendida recesión y desocupación.

Esta es la esencia de una mirada funcionalista de la crisis. Pero ocurre que no es sencillo retirar las trabas funcionales que afectan a la maquinaria económica, no sólo porque son numerosas sino porque además están estrechamente vinculadas con variados intereses que pugnan entre sí para lograr reproducirse. Así y todo siempre vale realizar esfuerzos por mejorar nuestra forma sistémica de funcionar.

Otras miradas observan que no fue tan sólo el mal funcionamiento de la maquinaria económica el generador de los problemas contemporáneos, sino también el rumbo sistémico prevaleciente. La maquinaria económica conducida por personas y organizaciones que cuidan intereses particulares, se encaminó en una dirección que tiende a producir desastres ambientales, graves conflictos sociales y seria inestabilidad política.

Es éste un tema complejo que entrecruza lo económico con lo político, lo social, lo ambiental e involucra a un buen número de factores. Entre ellos hay uno que no suele ser tenido muy en cuenta al considerar la génesis y el desarrollo de la presente crisis: la alienación en la que muchos hemos caído en cuanto a la significación que asignamos a lo que somos y a lo que hacemos. Esta alienación trasciende el ámbito individual y se proyecta sobre la marcha del sistema global produciendo consumismo compulsivo, destrucción ambiental, acumulación desenfrenada y la exacervación del egoismo que lleva a ignorar a rezagados y a indigentes que son mayoría en este mundo.

Hay así una maquinaria socioeconómica de imperfecto funcionamiento que es conducida hacia un rumbo desbalanceado afectando al planeta en su conjunto. Frente a esto se impone encarar el doble esfuerzo de ajustar el rumbo y, en simultáneo, mejorar la efectividad de nuestra forma de funcionar.

Roberto Sansón Mizrahi
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El peso de nuestras mochilas julio 21, 2009

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:06 pm

En el proceso productivo no somos seres sólo guiados por una lógica económica; cargamos en nuestras mochilas necesidades, intereses, valores y emociones.

El bienestar se asocia con la satisfacción de necesidades que son muchas y diversas; unas básicas como alimentarse, cobijarse, comunicarse, disponer de seguridad, otras esenciales a la condición humana como superar el desamparo, disponer de afectos, obtener reconocimiento, asegurarse dignidad, y varias superfluas. Estas necesidades varían por sector social, región, grupo etario, género, además de evolucionar con el tiempo, lo que hace deslizar permanentemente nuestras expectativas.

Nuestros intereses evolucionan con los afanes que movilizan a los seres humanos. Los diversos intereses pugnan por prevalecer o sobrevivir; se expresan y canalizan a través de un extenso conjunto de instituciones y regulaciones que es el resultado de acuerdos y de imposiciones que van decantando a través de la historia. Cuando las instituciones no logran amalgamar intereses, las pugnas se desbordan en confrontaciones que se dirimen por medios no institucionalizados.

Los valores son principios y normas heredadas o adquiridas. Cada quien tiende a creer que sus valores son universales pero hay millones de portadores de valores. Y si bien hay algunos valores asociados a los derechos humanos que son ampliamente aceptados, su interpretación y aplicación difieren de lugar en lugar, de situación en situación. Esto no niega el crítico rol que juegan los valores como complemento y moderación de los intereses particulares alejándonos de la ley de la jungla y del sálvese quien pueda, pero alerta sobre la manipulación que son objeto para contrabandear intereses que no podrían defenderse en campo abierto.

Pero también venimos ancestralmente agitados por emociones que pueden ayudar o perjudicar la marcha. Las emociones contribuyen a fortalecer nuestra motivación y movilización pero pueden también turbar y confundir el pensamiento; agregan vibración y exaltan el valor de lo propio, por lo que vale custodiar que no perjudiquen el proceso de fijar rumbos y de asegurar viabilidad a la marcha.

Roberto Sansón Mizrahi
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El proceso de construir una transformación

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:03 pm

Son muchas y diversas las situaciones perjudiciales que quisiéramos cambiar, así como lo son nuestras formas de reaccionar frente a ellas. En algunos casos no actuamos sobre causas sino que intentamos eludir consecuencias; en otros procuramos introducir ajustes para morigerar efectos; sólo en ciertas oportunidades encaramos el proceso de construir una transformación.

Construir transformación implica muchas cosas. Por de pronto un aspecto fundamental de esa construcción hace al rumbo de la transformación deseada. Si ese rumbo no satisface a la inmensa mayoría de la sociedad no se logrará obtener las necesarias adhesiones. Igualmente crítico es lo que se refiere a la viabilidad del proceso, ya que no basta la voluntad para generar una transformación sino que toca operar considerando circunstancias locales y del entorno, posibilidades y restricciones que condicionan la viabilidad de cualquier cambio e impiden anticipar con certeza los resultados.

Rumbo y viabilidad están inherentemente relacionados. Al fijar un rumbo tenemos una cierta apreciación de la viabilidad de alcanzarlo, y esa viabilidad estará influída por la naturaleza e intensidad de los cambios de dirección que impone el nuevo rumbo.

De todos modos no hay situación que se mantenga inmutable a través del tiempo: toda situación está en permanente cambio, a veces en dosis homeopáticas difíciles de percibir, otras veces a través de saltos cuánticos, las más a pasos lentos pero sostenidos. No existe un ritmo uniforme de transformación sino períodos de aceleración, de marcha pausada o de desaceleración. El presente pareciera ser un período de acelerada transformación con lo cual adquiere aún mayor importancia fijar un buen rumbo y escoger el liderazgo que sea capaz de reaccionar con la velocidad y efectividad requerida.

La construcción de la transformación se da inmersa en un contexto de múltiples actores que interactúan entre sí, cada quien con sus necesidades, sus valores y sus cambiantes intereses y emociones. Es un proceso altamente complejo el que bulle en la caldera del cambio.

Roberto Sansón Mizrahi
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La transformación se trabaja

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 4:01 pm

Cualquier transformación es un proceso de construcción en el cual controlamos algunas variables e incidimos sobre otras, todo ello dentro de parámetros que condicionan rumbo y viabilidad pero que, a su vez, terminan siendo afectados por la propia dinámica del proceso que condicionan. Construir transformación implica trabajar con una gran diversidad de necesidades, de intereses, de valores y de emociones del colectivo social, en función de lo cual se plantea un mediano y largo plazo que logre suscitar la adhesión de quienes son convocados a reorientar su marcha.

Reorientar la marcha es un trabajo colectivo que se encara a todo nivel, en barrios y pueblos, en los espacios de interpretación de la realidad, en las instancias políticas y de gobierno, en el mundo de las empresas y de las organizaciones de la sociedad civil, en el ámbito educativo y de los medios de comunicación. De ese magma social surgen visiones y utopías inspiradoras, que dan paso a iniciativas, planes y acciones que materializan el rumbo.

Para ser exitoso, el esfuerzo de construir una transformación necesita suscitar sinergías, alejándose en lo posible de antagonismos que puedan desviar y esterilizar energías. Lo cual no es sencillo porque habrá que convencer a quienes eventualmente se beneficiarán con los cambios y vencer las resistencias de quienes puedan verse amenazados con ellos Algunas resistencias están basadas en razones muy atendibles y otras en intereses espúreos; unas son defendidas de buena fe y otras muy concientes que se lucha por preservar nuevos o viejos privilegios.

El proceso de construir una transformación se juega en varias instancias incluyendo el trabajo de interpretar lo que sucede, proyectar aspiraciones hacia un mediano y largo plazo alcanzable, hacer converger intereses, movilizar voluntades y organizar la acción. La transformación deseada no se logra sin incidir sobre estos puntos críticos del funcionamiento social, económico y político. Es en este sentido que puede afirmarse que la transformación que deseamos no se sueña ni se aguarda, se trabaja.

Roberto Sansón Mizrahi
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De enemigos a adversarios

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 3:58 pm

Ocurre que mía es la verdad; toda ella, siempre; procuro imponerla y, si no es posible, descarto otras verdades y me resisto a colaborar. Me frusta y genera rencor quienes no aceptan mi verdad. Esta actitud provoca serios daños que se agigantan cuando entran en colisión varias personas igualmente convencidas de poseer toda la verdad. En ese cruce de egos e intereses es más sencillo reconocer las conductas destructivas de los demás que las propias.

Ocurre que tenemos una inagotable habilidad para negar que actuamos sesgados por nuestros intereses y que somos capaces de justificar lo que sea con tal de arrogarnos la razón. El choque de verdades absolutas nos es legado por enfrentamientos ancestrales que cargan a cada generación con viejos odios, recelos y prejuicios. Pero también es cierto que agregamos lo nuestro a esos desencuentros con antagonismos de nuevo cuño que, muchas veces, provienen de no saber distinguir entre enemigos y adversarios.

¿En qué se distingue un enemigo de un adversario? Enemigo es aquel que busca mi destrucción o sumisión. Adversario es aquel que, luchando por sus propios intereses (materiales, emocionales, religiosos, ideológicos), lo hace sin intentar destruirme o someterme, no crece ni se desarrolla a expensas de mi propia realización. Si bien hay casos donde esta distinción se torna borrosa, hay muchos otros donde está claro quiénes son adversarios y quiénes enemigos.

No estamos frente a una simple disquisición académica. Si supiésemos distinguir unos de otros podríamos tomar conciencia de cuántos supuestos enemigos en verdad son tan sólo adversarios y, por ende, de los errores e injusticias que estamos cometiendo y de las oportunidades de construir en conjunto que hemos dilapidado.

Siendo que valores, intereses y actitudes constituyen el basamento de nuestra conducta, es posible apoyarse en la experiencia y en un buen entrenamiento para distinguir como enemigos a los que realmente lo son y rescatar como adversarios legítimos y respetables a tantos otros que creímos y tratamos como enemigos cuando nunca lo fueron o ya no lo son.

Roberto Sansón Mizrahi
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