Un país para todos

La encerrona de la tristeza febrero 16, 2016

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 3:22 pm

1. Nada bueno se puede hacer con la tristeza.
Arturo Jauretche

2. Lo triste es estar defendiendo lo adquirido y que no estemos pensando cosas nuevas.
Paola Barrientos
(citados por María Daniela Yaccar)

Encerrona: Situación, preparada de antemano, en que se coloca a alguien para obligarlo a que haga algo contra su voluntad.

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De La Brutalidad Dictatorial A La Brutalidad Concentradora febrero 14, 2016

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 3:25 pm

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 2:53 pm Editar esto
Hasta hace unas pocas décadas, los dueños de nuestros países aseguraban la reproducción de sus privilegios a través de golpes cívico-militares. Algunos efectos de esas dictaduras fueron cediendo con las restauraciones democráticas pero otros más perversos aún perduran. Es el miedo azuzado por políticos y la mayoría de los medios de comunicación, el egoísmo de cada quien para sí, la codicia sin fin, la indiferencia para los dejados atrás (cada vez más). Sus políticas económicas agigantaron como nunca la concentración de la riqueza y dejaron y siguen dejando un enorme tendal de víctimas.
Hoy la brutalidad pasó a manos de bien vestidos operadores. En lugar de fuerza bruta, toca enfrentar el poder de imponer (precios, valores, decisiones, lo que fuere necesario), el poder de volcar la opinión pública en contra de sus propios intereses, el poder de colonizar nuestras mentes con falacias, espejitos de colores y llamativos collares; el poder de desestabilizar gobiernos de base popular que amenacen sus privilegios. El lucro es el indicador del éxito, no servir a nuestras comunidades.
Actúan con la hipocresía de quienes no creen en lo que predican, mienten mirándote a los ojos, ocultan lo que están causando, suman la indignidad de promesas fatuas sobre la necesidad de sufrir (los más, los menos nunca) mientras consolidan su impronta porque habrá allá lejos un paraíso inventado que sólo ellos avizoran al final del recorrido.
Para sostener esa perversidad se deben silenciar voces o dejarlas hablar donde nadie escucha; es imprescindible reprimir el disentimiento, banalizar la cultura, promover diálogos impostados con acólitos, oportunistas, adulones y algunos despistados.
Es crucial comprender los procesos que se están desarrollando y esclarecernos para poder precisar el nuevo rumbo por el que vale la pena trabajar. No sirve quedarnos en el lamento ni vociferar y sólo resistir sino pensar lo nuevo a construir. Se impone aprender de aciertos y errores, propios y ajenos; rearmar coaliciones; respetar plenamente la diversidad para enriquecer con ella la marcha y las propuestas; integrarnos a una amplia movilización (sin globos e intrascendencias) en torno a políticas públicas y valores que ayuden a transformar países para pocos en países para todos.
¿Guardia baja? De ninguna manera; no hay espacio ni tiempo para condescendencia alguna; nos anima el desafío.

 

De la brutalidad dictatorial a la brutalidad concentradora

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 2:53 pm

Hasta hace unas pocas décadas, los dueños de nuestros países aseguraban la reproducción de sus privilegios a través de golpes cívico-militares. Algunos efectos de esas dictaduras fueron cediendo con las restauraciones democráticas pero otros más perversos aún perduran. Es el miedo azuzado por políticos y la mayoría de los medios de comunicación, el egoísmo de cada quien para sí, la codicia sin fin, la indiferencia para los dejados atrás (cada vez más). Sus políticas económicas agigantaron como nunca la concentración de la riqueza y dejaron y siguen dejando un enorme tendal de víctimas.

Hoy la brutalidad pasó a manos de bien vestidos operadores. En lugar de fuerza bruta, toca enfrentar el poder de imponer (precios, valores, decisiones, lo que fuere necesario), el poder de volcar la opinión pública en contra de sus propios intereses, el poder de colonizar nuestras mentes con falacias, espejitos de colores y llamativos collares; el poder de desestabilizar gobiernos de base popular que amenacen sus privilegios. El lucro es el indicador del éxito, no servir a nuestras comunidades.

Actúan con la hipocresía de quienes no creen en lo que predican, mienten mirándote a los ojos, ocultan lo que están causando, suman la indignidad de promesas fatuas sobre la necesidad de sufrir (los más, los menos nunca) mientras consolidan su impronta porque habrá allá lejos un paraíso inventado que sólo ellos avizoran al final del recorrido.

Para sostener esa perversidad se deben silenciar voces o dejarlas hablar donde nadie escucha; es imprescindible reprimir el disentimiento, banalizar la cultura, promover diálogos impostados con acólitos, oportunistas, adulones y algunos despistados.

Es crucial comprender los procesos que se están desarrollando y esclarecernos para poder precisar el nuevo rumbo por el que vale la pena trabajar. No sirve quedarnos en el lamento ni vociferar y sólo resistir sino pensar lo nuevo a construir. Se impone aprender de aciertos y errores, propios y ajenos; rearmar coaliciones; respetar plenamente la diversidad para enriquecer con ella la marcha y las propuestas; integrarnos a una amplia movilización (sin globos e intrascendencias) en torno a políticas públicas y valores que ayuden a transformar países para pocos en países para todos.

¿Guardia baja? De ninguna manera; no hay espacio ni tiempo para condescendencia alguna; nos anima el desafío.

 

La encerrona de la tristeza

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 12:39 pm

1. Nada bueno se puede hacer con la tristeza.
Arturo Jauretche
2. Lo triste es estar defendiendo lo adquirido y que no estemos pensando cosas nuevas.
Paola Barrientos

(citados por María Daniela Yaccar)

Encerrona: Situación, preparada de antemano, en que se coloca a alguien para obligarlo a que haga algo contra su voluntad.

 

Apuestan en el casino financiero con las fichas del pueblo febrero 6, 2016

Filed under: Uncategorized — unpaisparatodos @ 1:54 pm

En varios países europeos y en algunas economías emergentes, sus liderazgos políticos llevan a los gobiernos que controlan a apostar al casino financiero que predomina en el mundo. Afirman, unos con mediana sinceridad y otros con brutal hipocresía, que si endulzan la mano a grupos financieros concentrados se resolverán los tremendos problemas que azotan a sus poblaciones (no a ellos).

Apuestan en ese casino pero con las fichas del pueblo. Si acaso en algún momento lograran su éxito, aparecerían como hacedores de una recomposición de economías no muy amistosas con el bienestar general. Pero, si fracasaran en sus apuestas y los castigos que sus pueblos ya sufren se agravasen y se extendiesen a todos menos a ese fatídico 1% de privilegiados y sus cómplices, pues entonces esos liderazgos responsables del libertinaje financiero simplemente se retirarían a sus mansiones y al buen pasar. ¡Que gobiernos de base popular se ocupen de resolver el desastre que dejaron!

No puede aceptarse que participen en ese impiadoso casino con las fichas del pueblo; si se atreven a apostar con tan pocas probabilidades de éxito, que lo hagan con sus propias fichas; esto es, con sus propios patrimonios y los del 1% y sus cómplices. ¿Qué tal si hipotecasen su riqueza contra el éxito de sus políticas y desregulaciones? Si perdiesen, el precio que pagarían sería irse a vivir con ínfimos recursos a uno de esos tugurios donde acorralan a los más desprotegidos.